La preparación de un guardia de seguridad o escolta es fundamental, porque de su trabajo depende la tranquilidad de un negocio o una o varias personas, porque puede responder inmediatamente a cualquier ataque o asalto, sin que su cliente salga lastimado.

En muchas ocasiones responde con su propia vida y es un riesgo que se asume, pero cuando hay preparación, el peligro disminuye. Mostramos algunos ejemplos de guardias de seguridad que están más que atentos para evitar que los delincuentes se salgan con la suya.

Con una rápida reacción, un guardia impide el robo de una institución bancaria, enfrentando y deteniendo al delincuente.



En otro caso, un automovilista llegaba a su hogar tranquilamente, cuando sin darse cuenta unos ladrones se acercaban a él en una motocicleta, el guardia de seguridad responde inmediatamente.



En un centro comercial, otro vigilante, a pesar de que realiza sus tareas rutinarias de entregar sus paquetes a los clientes, se da cuenta que un delincuente entra armado y lo sorprende.



Los secuestros son un mal que tiene muchos años en nuestra sociedad, pero cuando un ciudadano toma todas las medidas con escoltas preparados, puede evitar cualquier ataque contra su integridad.



Este guardia de seguridad enfrenta a tres delincuentes que tratan de robar un banco, mostrando su habilidad y principalmente su concentración. Todo un ángel de la guarda para los cuentahabientes.